
Destacamos el artículo de TOMAS CUESTA en ABC, titulado ESPAÑA NECESITA UN ESTADO, en el que entre otras cosas dice: “…Vamos, que lo que necesita España, además de un Gobierno, es un Estado… Diecisiete estadillos comen mucho, sobre todo si el diminutivo ofende, tal cual ocurre en ciertos casos. Añádanse a la suma dos ministerios sindicales que tragan de lo lindo -y de lo repugnante- y el sinfín de voraces tragaldabas de libérrima disposición para lo que haga falta… Dejar atrás la crisis sin meter en cintura a los sultanes autonómicos que pastan en el erario con una impunidad insultante es un objetivo inalcanzable. Y el que lo niegue incurre en el oportunismo ingenuo o en la patraña interesada. Las taifas incrementan sus recursos gracias a que el presunto árbitro no vacila en quedarse con el culo al aire. Zapatero, entre tanto, se tienta los bolsillos y, al percibir las telarañas, acude a la deuda pública y al imaginario publicado…”. En fin, brillante artículo el de TOMAS CUESTA, pero la realidad es la que es, estamos en la Nación de Naciones de la grotesca y desvalijada HISPANISTAN.



Reproducimos las dos portadas que creemos más descriptivas de la situación por la que atraviesa Hispanistán, publicadas durante la última semana del mes de Enero de 2010 por La Razón y El País. Y es que la Nación de Naciones que es HISPANISTAN, con sus 18 gobiernos, más de 70.000 cargos políticos y su gran riqueza lingüística, tiene un déficit público descontrolado, una gran pérdida de competitividad, un gran sobreendeudamiento privado, una tasa de paro que dobla la media de la UE y una economía sumergida en aumento. Como suele decirse, mala cara tiene el muerto.



