CUIDADO CON TARJETAS RFID | Sobaco Global


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CUIDADO CON TARJETAS RFID

Cuidado con las tarjetas, pegatinas o etiquetas RFID, esas que permiten identificar de forma automática un objeto a través de radiofrecuencia y que tienen un aspecto parecido a la que se muestra en la foto. Son cada vez más empleadas en pasaportes, prendas de ropa, pago en peajes o supermercados, controles de acceso o en el ámbito sanitario, etc.

Según he leído en Nacionred, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha avisado sobre el peligro para la privacidad de las etiquetas RFID. Estas etiquetas no deben violar la privacidad de los usuarios por lo que no deben contener datos personales que puedan ser leídos o sean accesibles para terceras personas.

Algunos de los consejos sencillos que brindan son “destruir las etiquetas una vez cumplido su cometido o informar a los usuarios del uso de este tipo de dispositivos”. Es importante, por ejemplo, al comprar una prenda de ropa, que sea adecuadamente desactivada. Veamos ahora en que consisten éstas etiquetas, algo muy interesante para los que desconozcan el tema.

RFID (Radio Frequency IDentification), es un sistema de almacenamiento y recuperación de datos remoto que se emplea en etiquetas, tarjetas, transpondedores o tags RFID. El objetivo principal de la tecnología RFID es transmitir la identidad de un objeto, animal o persona (similar a un número de serie único) mediante ondas de radio.

Las etiquetas, en forma de pegatina, pueden adherirse a un producto, un animal o una persona. Contienen un emisor-receptor RFID, y pueden ser pasivas (sin alimentación eléctrica interna) o activas (que requieren de una pequeña pila). Tienen una ventaja sobre otros sistemas de detección e identificación, y es que al usar radiofrecuencia no requieren visión directa entre emisor y receptor, como sucede por ejemplo en los sistemas antirrobo de productos que funcionan por infrarrojos.

Pueden usar frecuencias bajas o altas. Las de baja frecuencia, de menor alcance en sus emisiones, se suelen usar para seguimiento de barriles de cerveza, o en la llaves de automóviles con sistema antirrobo, o como microchips para identificación de animales.

Las etiquetas RFID de alta frecuencia se suelen usar por ejemplo en bibliotecas para seguimiento de libros, o para evitar robos de ordenadores en las tiendas, o para seguimiento de palés, o seguimiento de equipajes en líneas aéreas, o control de acceso de personas a edificios, o en pacientes de centros hospitalarios, registrando en ellas su historial clínico. Cada vez se emplean más como identificación de acreditaciones, sustituyendo a las tarjetas de banda magnética. Se acerca la tarjeta de identificación a un lector de radiofrecuencia para autentificar al portador.

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