Chapuzas buenas y malas: diferencia | Sobaco Global


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Chapuzas buenas y malas: diferencia

chapuza-pestillo
Existen chapuzas buenas y malas. La diferencia a favor de las buenas es que estas son son las pequeñas reparaciones de andar por casa para salir del paso que permiten resolver un problema. No necesariamente están mal aunque no supongan una óptima solución. 

Las malas son los trabajos supuestamente serios realizados de forma deficiente, sea por uno mismo o por profesionales. Por ejemplo, en la imagen anterior vemos un trabajo pésimo, totalmente inútil. El pestillo colocado no sirve para nada ya que no coincide el vástago con el encastre. Se diría que el que hizo eso fue un chapucero. Este tipo de desastres, si no fueran nocivos, parecería que fueron realizados en clave de humor. 

Aquí vemos una chapuza aceptable. Con una olla vulgar y una tapa, colocando un peso encima, se consigue una chapucera olla a presión. No es una olla a presión de verdad pero se asemeja algo a su cometido: dentro de ella se alcanzará una cierta presión de vapor que hará que los alimentos se cuezan antes y mejor.

El chapucero que ideó ese sistema anti robo para el coche es de aúpa. Un gran trabajo para colocar metros de cadena rodeando el coche para atarlo al árbol. O sea, rayones en la pintura del vehículo para que después alguien con una cizalla corte la cadena y se lo lleve si quiere. 

El pintar en casa en plan acrobático suele ser frecuente. El de la foto es un artista en el tema. Suelen ser ocurrencias masculinas lo que ayuda a que existan más viudas que viudos.

Otra de alto nivel: el mueble de cocina se encajó pero los cajones no se pueden abrir. Es difícil idear algo más desastroso en lo referente al tema del mobiliario de cocina.

La de la cerradura con la manilla tapandola y que no se pueda usar la llave también es casi insuperable. El que lo hizo no debió darse cuenta hasta el final de qué es lo que estaba realizando. 

Esta es otra acrobática: el punto de apoyo de la escalera manual conseguido con un cubo puesto boca abajo. Es ingenioso pero peligroso. 


Esta es una chapuza nivel malabarista. La escalera ya ni se apoya en ningún sitio firme. Es sujetada por dos trabajadores para que el que está arriba alcance a llegar a donde tiene que hacer algo. Esto tiene un problema añadido al del peligro físico del artista y es si en tales condiciones lo que tiene que realizar en las alturas podrá hacerlo bien en tales condiciones.


Aquí estamos ante una cosa peligrosa y que viola la ley de seguridad de tráfico. Ante una maniobra brusca de la moto forzada por algún coche o ante algún bache más gordo de lo previsto, todo puede irse al carajo.


Esta es una chapuza nivel top. No se sabe que se montó después, si la manilla de la puerta o la persiana, pero peor no puede hacerse, porque además, la puerta abre hacia afuera: o sea, no abre.

Lo del puente construido desde ambos lados y que al final los carriles no coinciden es nivel top con premio cum lauden. Lo que todos se preguntaron es si antes de llegar hasta el final no se percataron de que cada trozo de puente iba en una dirección diferente. 

Esta es de las que te deja perplejo. ¿Cómo puede suceder tal cosa?. ¿Se equivocaron en la fábrica?. ¿O el que lo montó se las apañó para obtener ese resultado?. 

Chapuzas de urgencia y creativas:


Aquí ya estamos ante una solución para salir del paso. Dado que el retrete colocado era demasiado grande y topaba con la puerta, pues no quedaba otra que cortar un trozo de dicha puerta para permitir abrir y cerrar. 

Estamos ante un chapucero algo artista. A base de trozos de tubo se ha fabricado un surtidor donde se mezcla el agua fría y la caliente. Puede ser hasta decorativo.

Esta se ve que es una solución de emergencia. Sin tirador de la puerta, ni manilla, ni nada, pues unas tijeras resuelven el problema de abrir el pestillo. 

Una forma cutre de resolver el problema de tener un posavasos en el coche. El aspecto es deplorable pero resuelve la cuestión. Siempre que con el sol en el salpicadero acabe despegando la cinta de envolver y el líquido del vaso acabe sobre el fondo del coche o el asiento, que es peor.

Simple e ingeniosa. Si no dispones de una gorma de recambio para el guardabarros del camión, siempre puedes usar zapatillas playeras. 

Dicen que si algo no se sujeta con cinta de embalar es que no has puesto bastante cinta. Aquí vemos el coche abollado que ha quedado casi como nuevo. No es que tenga un aspecto de recién salido de fábrica pero peor es ir arrastrando trozos de vehículo por el asfalto. Desde luego, no creo que le den apto en la ITV. 

Y ahora os dejo, que tengo que hacer una chapuza.

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