ANIMALES FEROCES: EL BASILISCO | Sobaco Global


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ANIMALES FEROCES: EL BASILISCO

De todos los ANIMALES FEROCES que ha habido, ninguno como el BASILISCO. Hasta dió lugar a una expresión: PONERSE COMO UN BASILISCO. Esta expresión se usa para describir a una persona que está furiosa, como fuera de sí.

La expresión viene de que el basilisco era una animal mitológico que el historiador romano Plinio el Viejo describíó como con forma de serpiente y dragón que tenía en la cabeza una mancha clara con forma de corona. Se decía que su mirada era tremenda, que reducía las piedras a polvo, que incendiaba los campos, que mataba.

Para defenderse del basilisco había que usar un espejo, para que su propia imagen lo fulminase. También se creía que el canto del gallo podía acabar con él o ponerle en fuga, de ahí que en la Edad Media hubiera viajeros que hacian su camino llevando un gallo con ellos.


Posteriormente, se descubrió en América Central un lagarto al que muchos asociaron con la imagen mitológica del basilisco y le pusieron ese nombre. (Basiliscus pumifrons). Una de las propiedades de éste ser es que las membranas que tiene entre los dedos, le permiten correr sobre el agua.

Es frecuente entre los políticos nacionalistas que cuando les pillan en alguna faena de cobro de comisiones u otra corrupcíón, se pongan hechos unos basiliscos diciendo que es una acusación con el fin de atacar a su identidad, a su sensibilidad, a su "nación". Generalmente, cuanto más en peligro ven lo que han trincado, más basiliscos se ponen.

La mayoría de los políticos españoles no tienen otra profesión que ser empleados de Partidos y cuando ven peligrar su sinecura y su momio, se convierten en animales feroces, auténticos BASILISCOS.
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1 comentarios :

aspirante dijo...

La notable diferencia es que el basilisco es un ser mitológico, mientras que los millones que trincan nuestros políticos no son mitológicos, ni constituyen una leyenda, sino que son reales, en billetes de curso legal y salen del bolsillo de los contribuyentes.

Los que tenemos derecho a ponernos como fieras somos nosotros.
Por cieerto, me está creciendo el pelo, y los colmillos, y mis manos parecen zarpas....!