
Es cada vez más habitual encontrar farolas cubiertas de todo tipo de anuncios donde se ofertan todo tipo de servicios. Puede uno encontrar servicios de lo más variopinto: pintores, albañiles, electricistas, fontaneros, limpiadores, cristaleros, cerrajeros, adivinadores del futuro, en fin, casi lo que uno pueda imaginar.
Todos los días se contratan miles de servicios merced a éste tipo de anuncios. Es una actividad laboral que se lleva a cabo al margen de la economía oficial. Forma parte de la economía sumergida, que en España, según los últimos cálculos de Hacienda, alcanza la cifra del 23% del PIB, es decir, unos 240.000 millones de euros, lo que supone una pérdida de recaudación de 90.000 millones.


















































